covadongadigital.es

Revista nº  5 Dividida en 5.1-5.3   y  5.4-5.8   

 

Marzo 2014. 50 Aniversario. Bodas de Oro de 31 compañeros, algunos ya fallecidos:

Es  la Revista de las Bodas de Oro Sacerdotales de 31 de los seminaristas que comenzamos en 1952 en Covadonga. Algunos ya han fallecido como LES RECORDAMOS  en IN MEMORIAM. En este número,  en distintas páginas recogemos artículos que rememoran Covadonga y nuestro caminar desde 1952 a 1964.

 

 

5.1 Tengo de ir a Covadonga  José R. Alonso Nieda

5.1 Covadonga, canteros y abades  José R. Alonso Nieda

5.2 PINCELADAS SOBRE COVADONGA Ceferino Älvarez Bermúdez

5.3 Juan Pablo II y Juan XXIII  Silverio Cerra Suárez

Pinchar en 5.1-5.3

 

 

5.4 Hace cincuenta años  Manuel Suárez González

5.5   THEOTOKOS     A.Solís

5.6  Primera Misa en Covadonga C. González Gutiérrez

5.7 Asambleas litúrgicas  Fernando M. Viejo

 5.8  A MODO DE HOMENAJE A SILVERIO CERRA SUÁREZ

 Pinchar en 5,4-5.8

 

 

  

PINCELADAS sobre COVADONGA

 

COVADONGA “VERTICAL” Y ‘HORIZONTAL’

Basílica%20en%20obras

En Covadonga se hace imprescindible alzar la mirada:

hacia La ‘Santina’, bien desde la explanada o desde el recinto de la Cueva, después de la ascensión, de rodillas alguna veces, de los 101 escalones de piedra;

hacia el chorro sonoro que mana de la pared, como cortada a pico, del Auseba;

hacia la Basílica y sus esbeltas torres gemelas;

hacia las esculturas que hermosean todo el recinto: Pelayo, la campanona, las fuentes, los árboles centenarios …;

hacia la Cruz del Pico Priena;

hacia la corriente tranquila del Reinazo que desciende desde La Huesera.

 

Campanona

El valle del río Covadonga, que nos acerca al Real Sitio desde Cangas de Onís, se siente encerrado por el conjunto geográfico y por las viejas y más recientes construcciones que componen la sobria arquitectura de Covadonga.

¡Cuéntense todos los escalones que acercan al lugar y a los diferentes edificios emblemáticos! En muchos de ellos se hace  imposible el acceso para los que se acercan en silla de ruedas.

 

Nos sobrecoge, pues, un sentido de verticalidad geográfica y también anímico-espiritual:

‘vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos’.

Y mirando hacia abajo, desde cualquier altura del recinto, se siente la pequeñez de nuestras ajetreadas vidas.

 

No menos significativa es ‘la horizontalidad’ que se respira en este espacio de múltiples encuentros y reencuentros; muy dulce brilla la mirada de los niños que, acompañando a sus padres expectantes, se acercan a besar la medalla que cuelga de la ‘Santina’; son muy frecuentes la presencia de multitudes de gentes que esperan pacientemente, en largas filas, la subida de los últimos peldaños que les lleve hasta María; en la Basílica o en La Cueva permanecen ‘codo con codo’ musitando oraciones o escuchando palabras de consuelo y de ánimo: “¡qué bien todos unidos en el amar y en el rezar, qué bien todos hermanos en el sufrir y en el gozar!”

Aquí se viene a aprender y a saborear lecciones de fraternidad, sin peldaños de encumbramiento por parte de nadie.    

 

 

 

 

 

 

 

 

 

COVADONGA ‘CRUCIFICADA’

 

El principal signo de la fe cristiana, la cruz, se encuentra, repetida en diversas formas, en todo el recinto; no es nada extraño, dado el sentido cristiano de este lugar. Se destacan las ‘tres cruces’ que, en el túnel de acceso a la Cueva, descubren un horizonte de luz y de proyección visual hacia la Basílica,  hacia la ladera y fuente de Ginés y Pico Priena.

Cruces

Es este ‘ojo’ de las cruces uno de los ámbitos elegidos para simbolizar la estancia en Covadonga mediante una fotografía singular.

En esta abertura en la roca entra la luz para que los ojos vean el camino, y entra la luz de la fe en el misterio de la Luz que nos llega a través de la

Cruz de Priena

Cruz.

Destacan otras cruces significativas: la cruz en el Pico Priena, la cruz que porta la estatua de Pelayo, las cruces de las esbeltas torres de la Basílica, la cruz de La Victoria en la Santa Cueva.

Se hacen presentes también en las oraciones, en las miradas y en los cuerpos ya encorvados, otras cruces que la vida va imponiendo y van pesando en el camino de la vida; con la admiración por la belleza de las cruces de piedra se unen las súplicas de intercesión a la ‘Santina’ por los presentes y por los ausentes, a los que se siente aquí más cercanos.

Es la cruz, junto con la efigie de la ‘Santina’, uno de los recuerdos que se lleva con frecuencia de este lugar especial.

 

 

COVADONGA ‘SERVIDA’

 

¿Quiénes quedan como vigías permanentes del Santuario cuando muere la tarde en los días de masiva asistencia o en los fríos días de invierno? Son muchas las personas que sirven al Santuario y que saben ofrecer, al día siguiente, una acogida que se agradece.

Covadonga%20servida

Vamos a citar algunos de los ‘servidores fieles y solícitos’ que velan día y noche por este Real Sitio.

Los canónigos de la Basílica que han de multiplicarse para satisfacer todas las peticiones y atenciones que el servicio del altar requiere. Son sacerdotes, ahora pocos, que aceptan este compromiso encomendado por el Prelado, a la vez que atienden varias parroquias de los alrededores (distantes, algunas, a 30 kilómetros).

Tienen otra tarea más, encomendada: atender en el albergue ‘La Casina’ a los

Seminario

peregrinos que se acercan hasta aquí. Les deseo mucha fe y sabiduría a la vez que paciencia y buen humor.

La Escolanía: rapacinos (y ahora, algunos no tan niños) que cultivan la música y el canto para ensalzar las celebraciones religiosas que se celebran en el Santuario, participando también en conciertos en Covadonga y en otros diversos lugares. Al mismo tiempo, los escolanos asisten a los cursos reglados de Educación en los colegios de Cangas de Onís.

Desde su creación, en1950, es la Escolanía una institución muy valorada y da un toque juvenil a la vida en Covadonga.

 

Los sacristanes que han de doblarse para atender los cultos en la Basílica y en la Cueva, intentando mantener el orden en el acceso y las formas de comportamiento (“por favor, no se permite usar cámaras fotográficas ni vídeos, guarden silencio, pasen ordenadamente”). También dirigen diariamente el rezo del rosario y recogen las velas de las ofrendas. 

Mi testimonio es que siempre los encuentro muy atentos y con buen humor.

Un servicio más, dependiente del Cabildo, es el Museo. Allí siempre somos muy bien recibidos por el Encargado del Museo y, por un módico precio, podemos apreciar objetos y reliquias que hablan de la devoción de nuestros antepasados a La Señora.

P9011688Están igualmente en el servicio diario, espiritual y material, las comunidades de religiosas.

Una de ellas, la Institución Teresiana (del Padre Poveda);  son las cuidadoras de la belleza que adorna tanto la imagen de la ‘Santina’ con sus múltiples y coloridos mantos, como el entorno ‘limpio y florido’ de La Santa Cueva.

La Congregación de Las Esclavas del Corazón de María está al servicio de los numerosos grupos que se acercan a Covadonga en plan de retiro espiritual o de reuniones intraeclesiales en la Casa de Ejercicios.

Ambas comunidades son de un valor insustituible para el funcionamiento del Santuario.

Además son imprescindibles otras instituciones civiles, puesto que Covadonga no es un claustro monacal. Si el culto es como el fuego de este hogar, estos servicios son las distintas dependencias de la casa que sirven de cobijo y de sostenimiento.

 

Nombro, como servicios complementarios al funcionamiento de Covadonga, algunos que están en mi recuerdo.

Hoteles y Restaurantes: ‘Hotel Pelayo’, ‘El Peregrino’, ‘El Huerto del Ermitaño’…

Vendedores de recuerdos: ¿qué sería una visita a Covadonga sin poder comprar un bonito recuerdo o una estampa? Me consta que estos ‘servidores de recuerdos’ están actualmente en una situación laboral delicada. ¡Que haya entendimiento y equidad, por el bien común! 

Los taxistas y Servicios de Autobuses que, aparte de discusiones sobre abusos posibles, nos facilitan recorridos por el entorno del Parque de Covadonga.

No puedo dejar de nombrar a los agentes de la Guardia Civil (el Puesto que antes había en Covadonga se trasladó a Cangas) y a la Policía Municipal de Cangas: ambos servicios se hacen necesarios en ocasiones de afluencia masiva en la regulación del tráfico y el la vigilancia silenciosa que prestan.

Son también importantes los ‘servicios de limpieza y jardinería’ que diariamente han de mantener bello el entorno.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

COVADONGA ‘VISITADA’

 

Se encuentran, repartidas entre la Basílica, los edificios de la explanada y el recorrido del túnel que nos lleva a la Cueva, varias placas conmemorativas de la visita de personas con nombre y apellidos.

Pero, antes de citar a algunos de estos, al hablar en esta ‘pincelada’ de ‘Covadonga visitada’, es de justicia nombrar a los miles y miles de peregrinos anónimos (tú y yo, entre ellos) que periódicamente, desde tiempo inmemorial, nos acercamos a este Santuario; se puede expresar tomando el texto del Apocalipsis: “después miré y había una muchedumbre inmensa, que nadie podría contar, de toda nación, razas, pueblos y lenguas…”.

¿Con fe profunda? ¿Con fe superficial (de ‘carbonero’)? ¿Por sentido cultual o histórico? ¿Por la belleza del entorno que rodea al Santuario? ¿Por turismo programado?...

La ‘Santina’ tiene algo que decir a cada uno y su mirada, desde el cielo, es de acogida y de bendición.

 

Juan%20XXIIINombres que están grabados:

la Reina Isabel II y el Príncipe Felipe entre la realeza.

Ambrosio de Morales, Roberto Frassinelli, San Pedro Poveda entre los históricos.

Juan XXIII (Cardenal Roberto FrassinelliRoncalli, en 1954); Juan Pablo II, en 1989; Prelados de la Diócesis asturiana que miraron a Covadonga no solo desde el Cruz de Priena (a distancia) sino que pusieron en ella su corazón y su bien hacer.

Han figurar en este corto listado los arquitectos de éste y de siglos anteriores que modelaron este bello conjunto.

Como mención sentida, se hace referencia a la leyenda que figura en el Medallón de Juan XXIII:

‘Yo amo a la Madonna de Covadonga como la amáis vosotros los asturianos.

Tengo su imagen en mi dormitorio y para ella es mi primera oración de la mañana’

También se recogen sus hermosas palabras:

‘Covadonga es una sonrisa de la naturaleza’

 

COVA 2005 16En el Libro de Honor de Visitas se pueden rastrear peregrinos nobles y peregrinos villanos.

 

Dice el himno: ‘venid, peregrinos, que ante Ella se aspiran amores divinos y en Ella está el alma del pueblo español…’

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

COVADONGA ‘REGADA’

 

“Como el ciervo que a las fuentes de aguas frescas va veloz…’ La imagen del salmo se recrea en Covadonga. Las aguas del río Mestas, que discurre por la Vega de Orandi, sirven para saciar la sed de todo tipo de animales que indiscriminadamente pastan en esta vega, creando un paisaje idílico, otoñal y primaveral. El Mestas se sume en los cimientos del Auseba para presentar una de las imágenes bellas y buscadas en la contemplación de lo sublime: las cascadas que emanan de la pared vertical de la Santa Cueva, dando un espectáculo de gozosa magnificencia.    Estas mismas aguas surten el caño de la llamada ‘Fuente de los matrimonios’, que reparte el agua en una fuente hexagonal con los seis caños de flujo permanente; este símbolo ha sido recogido en el cancionero popular ‘…la neña que de ella beba dentro del año se casa’. Cascadas que se aúnan en ‘el pozo de las monedas’. El agua fluye por desaguadero bajo la carretera de acceso, formando un corto riachuelo – río Deva – por el llamado ‘Parque del Príncipe’ hasta encontrarse con las aguas de discurren desde la Huesera – río Reinazo – para formar el río Covadonga que vierte sus aguas al Sella. Las aguas en Covadonga, además de fertilizar el valle, son espectáculo de la madre naturaleza y sacian, en sus múltiples fuentes históricas, la sed de los peregrinos. ‘Danos siempre de esa agua, que salta a la vida eterna…’ le decía la samaritana a Jesús al pie del pozo.

Sácianos, Señor, de tu misericordia aquí, a los pies de la ‘Santina’.

 

 

COVADONGA ‘FLORIDA Y GRANADA’

 

Santina 1En el frontal del altar de la Cueva se representa el que, según la tradición, es el origen de este lugar de peregrinación: la batalla de Covadonga (el nombre de la primera advocación de María, en este lugar, es ‘Nuestra Señora de las Batallas’). Se representan tres intervinientes: los seres celestiales – en color dorado - las huestes de Pelayo – en color plateado – y en color Rio%20Reinazocobre, las huestes del ejército derrotado. Todo un simbolismo que puede representar hoy, en cada uno de nosotros, a las fuerzas del bien en la lucha contra las fuerzas del mal, contando con la ayuda divina, además del esfuerzo propio.

 ‘Bendita es la Reina de nuestra montaña, que tiene por  trono la cuna de España y brilla en la altura más bella que el sol…’, dice el Himno.

 

 

No se puede silenciar en Covadonga el entorno de vida que aquí se respira. Desde lo más inmediato, flores y vegetación exuberante, pasando por la abundancia de pájaros que anidan en los frondosos árboles que rodean el recinto y ofrecen sus armoniosos trinos cada amanecer, hasta la presencia del trabajo artesanal que en estos parajes se cultiva desde tiempo inmemorial: los variados y tan apreciados quesos. Al ascender a Los Lagos es inevitable detenerse a menudo por la presencia de ganados que encuentran en la carretera un lugar de reposo a la sombra de árboles y matorrales. Y a los lados de esta sinuosa carretera se pueden ver rebaños de ganado lanar, que ofrecen la materia prima a los pastores para la elaboración de los quesos y para los ricos asados de cabrito a degustar en los restaurantes de la zona.

Estamos en el Parque Nacional de Covadonga (de Picos de Europa, según la designación reciente). El Parque ofrece siempre algo nuevo, incluso al que lo haya pateado una y mil veces. Las cosas por descubrir son siempre más numerosas que todo lo hayamos podido conocer.

El valle de Covadonga nos abre al Macizo Occidental de Picos que ofrece cuanto de belleza de naturaleza podamos desear.

 

 

 

COVADONGA ‘PROMETIDA’ (‘OFRECIMIENTOS’)

 

Una más de las canciones a Covadonga – ‘La Santina’ –  retrata el ansia de muchas personas asturianas de tiempo atrás (hoy no es tan difícil acceder a Covadonga), y cuyo tema es la promesa que el hijo hace a su madre de llevarla hasta la ‘Santina’ de Covadonga, como premio por una vida de trabajos para sacar sus cinco hijos adelante, gracias a Ella.

En una estrofa dice: “nunca olvidaré el día en el que dije en la ermita: cuando crezca y sea un hombre, verás a tu virgencita… que no te vea llorando esta tarde la ‘Santina’…”.Procesión

Covadonga sigue siendo un ‘lugar de promesas y votos’. “Allá suben las tribus, las tribus de Israel, a celebrar el nombre del Señor”.

Ya no se ven tan a menudo personas que suban de rodillas, desde la explanada de la Cueva, los 101 peldaños – ‘la escalera de la promesa’ - como era costumbre en tiempos de nuestras madres, pero se acercan año tras año a venerar a la Señora, bien en familia o en excursiones programadas, siguiendo el ritual aprendido: saludo y oración en la Cueva, misa devota en la Basílica, paseo tranquilo por su explanada, compra de algún objeto de recuerdo, visita al restaurante y, de nuevo, regreso a casa con una fe fortalecida y las vivencias de una fiesta compartida.

RezandoA la ida se entona el Himno a la ‘Santina’; a la vuelta, entre los ‘cantares de excursión’, no suele faltar el que dice: ‘hoy vuelvo de Covadonga, traigo alegre el corazón, pues me dixo la ‘Santina’ que ya me tienes algo de amor…’(algo importante ya consiguió).

Otra de las canciones (en referencia a la construcción de la Basílica a finales del XIX) dice así: ‘Canteros de Covadonga, los que baxáis a La Riera: si queréis beber buen vino, cortexar la tabernera…’

La alegría compartida se manifiesta en la comida y en el canto.

Están, también, algunos visitantes especiales. En primer lugar, los que deciden celebrar su compromiso matrimonial en Covadonga: quieren marcar el comienzo de su proyecto de vida en común implorando la bendición de la ‘Santina’.

 

 

Son frecuentes, igualmente, las ofrendas institucionales y las deportivas. Éstas, año tras año, suplican ‘ascenso’ de categoría deportiva, disciplina y trabajo de equipo (no siempre se cumplen estas súplicas, pero cada año hay que insistir ¡algún año de estos se cumplirán!).

Siempre podremos, exhibir, pues, el título de honor: ‘Covadonga Mariana’.

 

101 escalerasSe impone destacar otra experiencia de acercamiento a la ‘Santina’.

En varias ocasiones fue Ella la que se acercó a nuestros pueblos. La peregrinación de La Santina por los pueblos, villas y ciudades de Asturias quedará en muchas retinas y en muchas conciencias agradecidas “quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor”.

En junio de 1939, a su regreso del ‘exilio’ la imagen de la ‘Santina’ recorrió varios concejos de Asturias.

En 1951, siendo niños, salimos a la entrada de nuestro pueblo a recibir a la Virgen de Covadonga que llegaba en peregrinación; a pesar del tiempo de espera, con nuestras banderitas multicolores al viento, ni había prisas ni cansancios; no recuerdo más de esta visita de la ‘Santina’ a mi pueblo natal, pero siempre mantendré este bonito recuerdo de niño.

De la visita de 2001, ya más ‘organizada’, según mis vivencias de adulto queda, como encuentro con la ‘Santina’, la celebración de la Eucaristía en La Catedral con una asistencia numerosa de los feligreses de las parroquias de la periferia de Oviedo.

 

COVADONGA ‘VIRTUAL’

 

Mucho de lo que puede decirse de Covadonga, tanto en su aspecto religioso como en su consideración de lugar privilegiado por la naturaleza que le rodea, está escrito, y se puede acceder fácilmente a ello consultando los cientos de enlaces a páginas Web que nos ‘enseñan’ el Real Sitio de Covadonga con profusión de imágenes y de informaciones útiles.

Basta escribir ‘información sobre Covadonga’ en un buscador, para que nos ofrezca más todavía de lo que queríamos saber.

COVA 2005 74En ‘covadongadigital.es’

(Página de la Asociación Cultural ‘Foro Covadonga’) se pueden consultar artículos escritos sobre Covadonga. Entre lo mucho siempre hay algo bueno (y mucho buenísimo) con lo que alimentar nuestras ansias de saber. 

 

La Red nos lleva al pasado remoto o cercano y al presente. Demos gracias a los que instrumentaron e instrumentan tanto saber. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

COVADONGA  ‘CONTADA’

 

Pero… ‘siempre nos quedará el libro’ al que se puede acceder, con calma,  en cualquier momento o lugar. Por ello, se citan aquí varios libros ‘clásicos’ sobre el tema general.

 

Santina 2Para leer en Covadonga. Martín Andreu Valdés.

De Covadonga. Fermín Canella.

Asturias. De Oviedo a Covadonga (1892). José Fernández

Visión de Covadonga. Martín Andreu Valdés.

La cueva de Covadonga. L. Menéndez Pidal.

Covadonga. Historia y leyendas. Constantino Cabal

Andanzas de peregrinos. De San Salvador de Oviedo a Covadonga (1957). Antonio García Miñor.

¡Buenas noticias!Noticias de peregrinos de Oviedo a Covadonga (1759). Eduardo Martínez

G. R. 105 ‘Ruta de las peregrinaciones’. G. M. Rivayagüe.

Covadonga. Ensayo histórico-crítico. Constantino Cabal.

Covadonga. Emiliano de la Huerga

El libro de Covadonga y su entorno. Francisco Ballesteros

 

 

 

 

COVADONGA ‘CAMINADA’

 

 Grandes recorridos

 

1.-  GR  - AS 105 y 105.1         “Ruta de las Peregrinaciones”: Oviedo-Covadonga (oeste)

2.-  GR  - AS 204.1.2 y 105.2  “Ruta de Oriente”:                   Bustio-Covadonga (este

3.-  GR  - AS 108                      “Camín Andariego”:          Avilés-Covadonga (norte)

4.-  GR  - AS 202                       “Ruta de La Reconquista”:     Potes-Covadonga (sur)

El%20camino%20prometeMajada de Ostón 1

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Pequeños recorridos:

 

1.- NORTE: Covadonga – Peñalba – Següenco – Soto de Cangas - Covadonga

2.- SUR:   Covadonga – Orandi – Severín, Bobia, Fana y Teón - Comeya – Covadonga

3.- ESTE: Covadonga – Pico Priena – Cabezo Severa – La Güesera – Covadonga

4.- OESTE: Covadonga – Peñalba – Espadañal - Pico Sienra – Vega de Orandi – Covadonga

 

 

 

 

HACE CINCUENTA AÑOS

Cayo González y yo no pudimos ordenarnos en el mes de marzo de 1964, porque nos encontrábamos estudiando en Salamanca. Residíamos en el Colegio Mayor Hispano Americano (ha sido derribado hace unos años), dependiente de la Obra de Cooperación Sacerdotal Hispano Americana –OCSHA-. Nos preparábamos para partir de misioneros a la Argentina. Ninguno de los dos  llegamos a  efectuar ese proyecto.

En este Colegio convivimos, durante dos años, con muchos compañeros de otras provincias españolas, de varios países latinoamericanos, y también con  algunos asturianos.

Para mí, el paso por la Universidad Pontificia de Salamanca significó un cambio radical, en el plano intelectual, pastoral y social. Los aires del Concilio Vaticano II penetraron con una fuerza incontenible, para quedarse,  en todos los ámbitos de mi vida eclesiástica. Dejé atrás, y para siempre, el enfoque  tridentino  de la  Filosofía y Teología  que imperaba en el Seminario de Oviedo.  Con la perspectiva que ofrecen estos cincuenta años pasados, creo que emprendí  un lento e inconsciente, pero imparable, proceso de secularización que culminaría diez más tarde.

Al finalizar el curso 1963-64, el arzobispo de Oviedo nos permitió ir  a Covadonga, para  hacer los  ejercicios espirituales, previos a la ordenación sacerdotal, que tendría lugar a principios de julio en la Catedral de León, con ocasión de la celebración del  Congreso Eucarístico.

Alberto Torga fue el director espiritual durante los siete días que nos retiramos  en Covadonga, hospedados en la Casa de Ejercicios. Fueron los mejores ejercicios espirituales de mi vida (es verdad que había hecho muy pocos y no volvería  hacer más). Y lo fueron  por varios motivos. En primer lugar, por la libertad de oración y acción que Alberto nos permitió. Por si acaso no le he dado las gracias, aprovecho este momento: ¡gracias Alberto! En segundo lugar, los paseos por  los jardines del Santuario, El Repelao, Asiento de los canónigos… (si no recuerdo mal, algún día subimos hasta Orandi y  la Cruz de Pelayo)  nos envolvieron en  un ambiente natural y paisajístico incomparable. Hay que añadir que los  recuerdos de las vivencias de los dos primeros años de latinos, y del mes de verano, (que todos los cursos nos era sustraído-por no decir robado-  de las merecidas vacaciones), nos valieron para que esos días, previos a la ordenación, fuesen únicos e irrepetibles. Cayo, más romántico y sensible,  decidió celebrar  su primera misa en la Cueva junto a la Santina. Así lo hizo unos días más tarde.

De la ceremonia de mi ordenación recuerdo que se llevó a cabo en una capilla lateral de la catadral, y que mis familiares no pudieron  verla, debido a la cantidad de gente que se apretujaba en un  espacio tan estrecho. Recuerdo también que el obispo de Badajoz fue el oficiante de acto.

En el mes de julio pasado, (siempre que me detengo en León, me acercó a contemplar la fachada y las formidables vidrieras de la catedral),  visité el edificio del  Seminario Mayor y trabé una agradable conversación con el portero.  Este año, prometo repasar y repensar el recorrido realizado hace  medio siglo.

Manuel Suárez González

 

MI PRIMERA MISA EN COVADONGA

Por circunstancias especiales (terminado el 3º curso de Teología en Oviedo, fui a Salamanca para cursar dos años y conseguir la Licenciatura en Teología) no nos ordenamos en La Felguera el 14 de marzo de 1964, sino en el Congreso Eucarístico Nacional de León (junio de 1964). Me ordenó en concreto el Legado papal Monseñor Landázuri (de Lima).

Antes, y como preparación para tan solemne ordenación, “saboreamos” M. S. y yo unos inolvidables Ejercicios Espirituales “dirigidos” y acompañados por D. Alberto Torga, quien al mismo tiempo predicó en la primera Misa en la Cueva. Decidí celebrarla allí por el profundo amor a la Santina. Habíamos estudiado los dos primeros años de latín en el Seminario Menor de Covadonga y allí disfrutamos siendo ya jóvenes muchos veranos (los famosos Cursos de Verano tan excelentes-quizá los primeros de cuantos después se han seguido en distintas Universidades-).

Me acompañaron en ese momento importante familiares y amigos (la mayoría de mi pueblo de León) que quizá no se aprecien bien en la fotografía. Mi maestro de Ceremonias fue C.B. compañero y amigo en los once años de Covadonga y Oviedo y hasta hoy.

 

 

 

Por supuesto estaban mi padre (mi madre había fallecido dos años antes) y mis dos hermanos (el otro estaba en Argentina, adonde yo pensaba ir con la OCSHA,  aunque después cancelé ese compromiso).

El hecho de celebrar la primera Eucaristía en la Cueva, en el Altar de la Santina, fue un premio extraordinario recordado siempre con mucho cariño.

 

Las religiosas de la Casa de Ejercicios nos prepararon amablemente una muy buena comida.

El domingo siguiente volví a celebrar ya otra misa en Vega de C.. mi pueblo de siempre, con todos sus habitantes que me acompañaron en el oficio religioso y después en el vino y pinchos en la plaza del pueblo.

Pasados 5 años, y cumpliendo lo que dice el himno de nuestro curso (de F.V. y O. C.): “Y si algunos han trazado otras sendas en su vida, siempre será el Seminario muestro punto de partida”. La Licenciatura y el  Doctorado en la Universidad de Oviedo me llevaron durante cuarenta años a las aulas (especialmente en la U. Laboral de Gijón).

Pero no obstante siempre recuerdo y vivo lo que dice también nuestro himno: “Por más que el tiempo y la vida su ley al final impongan, nos quedará la Santina, nos quedará Covadonga”.

C. González

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